SHA-1 y MD5 pueden ser considerados, prácticamente y a casi todos los efectos, algoritmos rotos y por tanto, es preciso suplantarlos con algoritmos más robustos (entendiendo la sustitución como conservar su utilidad para fines justificados, mientras se endurecen las funciones hash para usos críticos)
La función hash WHIRPOOL es extraordinariamente robusta. Esta construcción del tipo Miyaguchi-Preneel está basada en una modificación de AES, y permite obtener un mensaje de 512 bit cuando sometemos al algoritmo a cualquier entrada inferior a 2^256. Es obra de los expertos Vincent Rijmen y Paulo S. L. M. Barreto.
Otro algoritmo a considerar es Tiger. Sea como fuere, corren tiempos de cambio en la criptografía.
Vía: Sergio Hernando